Mostrando entradas con la etiqueta iPhone. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta iPhone. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de enero de 2013

NI LOS FINDES PUEDE UNA DESCANSAR


Sábado 8.02 a.m., el móvil comienza a sonar con su Moon River de Sinatra. A diferencia del 90% de la población mundial viernes y sábado por la noche jamás apago el móvil. Me encantan las llamadas etílicas. Ya se sabe, los borrachos y los niños siempre dicen la verdad. Una que es una cotilla por naturaleza, no hay nada que disfrute más que descubrir los secretos más íntimos de sus allegados en momentos de incontinencia lingüística.

Genial pensé para mi, a estas horas el llamador debe estar realmente afectado, encima desde un número que no conozco. “Pon tu voz más sexy nena” me dije… Así, preparada por si era algún maromo interesante decidido a declararse antes de terminar la noche de fiesta contesté al teléfono:
          -  Buenos días…
    - Sí, hola Lucía Lucía (¿nombre y apellido?, ¡qué amante tan formal!)
        - Oui, c’est moi (le dije con mi mejor imitación de Lucía Lapiedra, que para eso compartimos nombre)
     - Mira, que te llamo de Darty, que si puedo pasar en media hora a entregarte el microonda
              Ahhh, sí claro ven cuando quieras…

Así, con está voz aterciopelada, comenzó mi fin de semana… Podéis imaginar que no era un gran augurio de lo que me esperaba...

42 minutos después (dedicados a un programa de coches y motos porque me daba pereza levantarme a coger el mando y cambiar de canal) llegó el repartidor microondero. Un señor entrado en los 50 con una atractiva calva y una sonrisa  en la cara antes de las 9 de la mañana de un sábado… Para ser la primera visión humana del fin de semana demasiado siniestro…

Después de firmar y darle las gracias, me disponía a desayunar. Por fin algo bueno pensé. No hay nada en el mundo que me guste más que desayunar sola viendo los informativos o en su defecto David el gnomo. Me preparé un té y saqué el turrón Suchard de su escondite, donde lo guardo para que no lo encuentre el novio de mi hermana al que se lo escondo desde que he descubierto que en mi casa lo quieren más que a mi. Cuando mi padre, poseído por el espíritu del barbas de Bricomanía, decidió que ese era el día de hacer manualidades en la cocina. 

El sábado a las 9 en punto era imprescindible adaptar el mueble al nuevo microondas y aprender a utilizarlo… Para una familia que aun no sabe grabar en VHS, ni mandar sms en la generación del BluRay y el iPhone os aseguro que supuso todo un cisma…

Eran sólo las 11.12 cuando Trini me llamó para que le acompañase a comprarse unos zapatos que no le aplasten los juanetes… “Hay que cuidarse rica, que si no se cuida una no te cuida nadie”. Pienso yo, que no se cuide tanto, que con 84 años igual no es tan necesario ¿no?… Y a ver si me empiezan a dar un poco de mejor vida a mi. Tengo 26 pero con estos niveles de estrés me da que los 28 no los cumplo. (Una imagen vale más que mil palabras y esta muestra precisamente como me sentía el sábado por la mañana). 

A veces es taaaan difícil ser yo...