martes, 22 de enero de 2013

MONSTER EYES, CUANDO NO VES MÁS ALLÁ


Estaría genial poder evitar los “Monster Eyes” esa condición que nos ciega y nos deja ver más allá. El otro día leyendo Manual de un Buen Vividor, genial blog por cierto,  recordaba los “Monster Eyes” de Jonathan Lethem en “You don´t love me yet”.  Un tipo que no podía evitar encontrar un defecto en TODAS las chicas con las queda y a partir de ese momento es incapaz de pensar en otra cosa. De este modo, el protagonista del libro acaba autosaboteando todas sus relaciones.

Supongo que todos tenemos un poco de estos Monster Eyes. Aunque creo que esto va en ambas direcciones. Nos lleva a mitificar a los seres más mezquinos y crucificar a otras sin darles ni una oportunidad. Si te obsesionas con que el resto de tu vida no podrás sobrevivir sin la atractiva naricilla de duende de Briatore ya puede venir Brad Pitt tocando la Bandurria, acompañado por la Orquesta Mondragón e incluso subido a un corcel blanco que será amablemente rechazado. No os penséis que Elisabetta Gregoraci no recibió invitaciones de hombres más atractivos que su amore. Pero es que cuando Cupido dispara es imposible entrar en razón. Así, ya te podrán decir que el tipo en cuestión es un mujeriego que no te quiere. Te lo puede decir él mismo. Te dejará tirada, pero oye erre que erre, que no lo puedes olvidar.

Por supuesto, también pasa lo contrario. Puedes encontrar al tipo perfecto, de manual. Guapo, buen trabajo, un auténtico caballero, tus amigos lo adoran, jamás llega tarde, te recoge en su coche, invita las primeras veces (hello ¿eso de pagar a medias desde el principio? Un poco de caballerosidad), pero también se deja invitar (odio los tipos que invitan siempre, que se creen que estamos en el siglo I).

Bueno, sin quererlo descubres que el tipo perfecto tuvo una novia hippy que le regaló un columpio sexual. A partir de ese momento, cada vez que te lleva a cenar, sólo piensas en él y su ex columpiándose. Te pregunta por el calentamiento global y piensas ¿cuántos watios generarían con ese “columpio”? Te propone compartir el postre ¿comerían helado en el “columpio”?  ¿Qué has hecho en las últimas vacaciones? Dice. Seguro que él fue a una convención de columpiadores swingers… Demasiado turbio para una chica de colegio de monjas…

 Así el tipo perfecto pasa a ser el violador del columpio. Y aunque os habéis visto tres veces y se ha despedido con castos besos tú no estás preparada para bajar ningún tobogán con él. Así que lo tienes que dejar sin haber empezado.

Mis Monster Eyes me vuelven a traicionan cada vez que me enfrento a “Las Sombras de Grey”. Sé que son un Best Seller, y que en cuanto empiece caeré rendida a los píes de Christian. Pero no puedo evitar sentirme incómoda cuando pienso en el argumento: un millonario que cumple  sus fantasías con una colegiala. Llamarme prejuiciosa, pero me recuerda mucho más a las pelis porno baratas de las gasolineras que ponen a tono a los camioneros.

3 comentarios:

irene córdoba gil dijo...

cuidadito con el sr.grey que ha despertado la pasión x la lectura de muxas jovencitas... ;)

Yessika Lasso dijo...

No te preocupes por el Sr. Grey y sus aventuras, una vez que lees los libros ves que es una especie de bella y bestia .... además la chica ya es mayor de edad, asi es que no hay peligro de perversión :P y en cuanto a lo demás ... es entretenido, pero no puede tener nada malo ya que es lectura erótica para madres :)

Álvaro dijo...

Cada día tengo más curiosidad... me lanzaré a leerlo?? Besos!! http://universovarietes.blogspot.com.es/2013/01/monica-cruz-bombo-y-platillo_21.html